Alimentación festiva

El domingo se comían pollos, conejos o corderos, algo que no se hacía entre semana. Por fiestas se consumía el jamón de calidad, mientras que en verano su madre hacía caramelo de limón que, en trozos, se añadía a vasos de agua fresca. En días festivos y navidades asaban entre la ceniza del fogón membrillos y manzanas que después se consumían mezclados con vino. Finalmente, y en navidades también, señala que los primeros turrones que comieron habían sido comprados en San Sebastián.

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secuencias de Concha Lorés Bambó