Fiestas patronales
Las fiestas eran muy majas, diferentes a las de ahora pero se lo pasaban muy bien. A la mañana iban al encierro y después cada una hacía su obligación. La entrevistada tenía que repartir leche y ayudar en el matadero. A la tarde, la que podía iba a los toros. A la noche subían a escuchar a la banda al baile del Prau, que empezaba a las diez y acababa a las doce. Después se hacía la Bajadica del Prau y todos los jóvenes bajaban bailando en corros hasta el ayuntamiento. Para acabar el día, algunos iban al baile del Casino y otros al del Círculo Carlista hasta la una y media de la madrugada.
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