Defunciones 2

El difunto permanecía en casa, en donde se rezaba continuamente hasta al funeral del día siguiente. El cura y los monaguillos iban entonces a casa y el féretro era llevado a la iglesia para celebrar el funeral, que podía ser de primera, segunda o tercera en función de lo que se pagara. Después, transportada la caja a hombros, se iba al cementerio.

Compartir
Código embebido:

secuencias de Juan Osés Sanzol